Dietética y Nutrición

La vitamina B9

El folato o vitamina B9, es una vitamina hidrosoluble del grupo B que se encuentra en condiciones naturales en numerosos alimentos de origen vegetal. La forma sintética del folato, denominada ácido fólico, se encuentra en forma de suplemento y en los alimentos enriquecidos

El folato o vitamina B9 toma su nombre del latín “folium”, hoja. La hematóloga británica Lucy Wills (1888-1964) identificó en la década de 1930 el folato como un nutriente necesario para prevenir la anemia del embarazo, cuando demostró que podía ser prevenida gracias a un extracto de las hojas de las espinacas que contenía folato a principios de la década de 1940.

El folato ayuda a producir y mantener las nuevas células y es especialmente importante tanto en los periodos de rápida división y crecimiento celular como durante la infancia y el embarazo. El folato es necesario para producir el ADN y el ARN, los bloques de construcción de las células. También ayuda a prevenir cambios en el ADN que pueden conducir al cáncer. Tanto los adultos como los niños necesitan folato para producir glóbulos rojos normales y prevenir la anemia. Y también es esencial para el metabolismo de la homocisteína, ya que ayuda a mantener normales los niveles de este aminoácido.

Son fuentes naturales ricas en folato los vegetales de hoja verde como las espinacas, las acelgas, la col, la lechuga; las frutas, particularmente los cítricos; y las legumbres y los cereales. Las ingestas diarias recomendadas de folato, para los diferentes grupos de edad y sexos, son las siguientes: 
  • 0-6 meses:    65 microg/d
  • 7-12 meses:   80 microg/d
  • 1-3 años:       150 microg/d
  • 4-8 años:       200 microg/d
  • 9-13 años:     300 microg/d
  • 14-18 años:   400 microg/d
  • >19 años:      400 microg/d
  • Embarazo:     600 microg/d
  • Lactancia:      500 microg/d
Deficiencia de folato
La deficiencia de folato ocurre cuando aumentan las necesidades de este nutriente sin que aumente su ingesta diaria, o cuando la ingesta normal no sea suficiente para satisfacer las necesidades diarias, o cuando aumenta la excreción de folato. Los fármacos que interfieren con el metabolismo del folato también aumentan las necesidades de esta vitamina, así como el riesgo de su deficiencia.

Las condiciones médicas que aumentan las necesidades de folato o resultan en un aumento de su excreción son las siguientes: 
  • Embarazo y lactancia
  • Abuso del alcohol
  • Malabsorción
  • Diálisis renal
  • Enfermedad hepática
  • Ciertas anemias
Los medicamentos que interfieren con la utilización del folato son los siguientes:
  • Anticonvulsivantes, fármacos contra la epilepsia como fenitoína y primidona
  • Metformina, un antidiabético oral
  • Sulfasalazina, una terapia de la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa
  • Triamtereno, un diurético
  • Metotrexato, una terapia inmunológica
  • Barbitúricos, empleados como sedantes
Son indicadores de deficiencia de folato, en distintos grupos de población, los siguientes síntomas:
  • En mujeres embarazadas con deficiencia de folato aumenta el riesgo de tener un recién nacido de bajo peso, prematuro o un hijo con defectos del tubo neural, como espina bífida, malformaciones del cráneo o del cerebro (anencefalia).
  • En niños, la deficiencia de folato suele retrasar la velocidad de crecimiento y desarrollo.
  • En adultos, la deficiencia de folato suele producir un tipo de anemia.
  • Otros signos y síntomas de deficiencia de folato son más sutiles: trastornos digestivos como diarrea, pérdida del apetito, pérdida de peso; debilidad, inflamación de la lengua, dolor de cabeza; palpitaciones cardiacas, irritabilidad, pérdida de la memoria y trastornos de la conducta. Asimismo, pueden aumentar los niveles de homocisteína, un aminoácido que es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular. 
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