Dietética y Nutrición

La alimentación en verano

En los meses estivales, la comida que más apetece también es la más recomendable

La alimentación veraniega debe estar compuesta de comidas ligeras, más frecuentes y menos abundantes, y ser rica en agua y líquidos, lo que ayuda a soportar mejor el calor dando una sensación de más bienestar. A continuación se detallan algunas de las características que debería tener la alimentación en los meses de más calor.

La alimentación debería ser:

Hipocalórica

Es importante el control y la limitación de las calorías consumidas. Si se ingiere más cantidad de calorías de las que se gastan, se gana peso; en caso contrario, se pierde.

Rica en proteínas

Igualmente de bajo contenido calórico, pero con más cantidad de alimentos proteicos. No obstante, este consumo excesivo de proteínas fuerza el trabajo de los riñones, por lo que es recomendable beber mucha agua.

Rica en líquidos

En verano, y a consecuencia del calor, se pierden más líquidos que en el resto de meses del año, por lo que es importante tomar grandes cantidades de líquido.

Sencilla

No mezclar los alimentos, por ejemplo cocinando los alimentos solos sin acompañamiento ni guarnición. No hace falta contar calorías, y aunque se deja de comer algunos alimentos, no se pasa hambre, puesto que la sensación de necesidad de alimentos desciende en época estival.

Rica en alimentos de origen vegetal

Se reducen drásticamente las grasas y se aumenta ligeramente el consumo de hidratos de carbono, aunque son alimentos más ricos en fibra, vitaminas y minerales. Tras una primera sensación de saciedad, no tarda en aparecer el hambre, por lo que se recomienda comer más frecuentemente.

"La alimentación veraniega debe estar compuesta
de comidas ligeras, más frecuentes y menos abundantes,
y ser rica en agua y líquidos"


Alimentos recomendados

El tipo de comida más indicada para los meses de más calor es la que se compone de los alimentos más ligeros y refrescantes:

·          Fruta de temporada: melón, sandía, melocotón, albaricoques, cerezas, fresas, etc.

·          Las ensaladas, no sólo la ensalada verde, sino incluyendo variantes como la pasta, la fruta, el arroz, el pollo, el queso, etc.

·          El gazpacho, importantísima y refrescante fuente de alimento de origen vegetal

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