Dietética y Nutrición

Las virtudes de la sopa

Un curioso artículo publicado en el Canadian Medical Association Journal (CMAJ) se plantea si la sopa de pollo puede ser considerado un medicamento esencial, en base a las premisas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El Programa de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que un medicamento es esencial si es “tan importante hoy en día como lo era hace 20 años”, lo cual se valora de acuerdo con cuatro principios. El medicamento debe:

·         estar basado en la evidencia

·         ser eficiente

·         ser flexible, y

·         tener futuro

La sopa sí es esencial

En este estudio, los autores revisan los requisitos y concluyen afirmando que a pesar de la ausencia de evidencias científicas, la sopa forma parte del armamentario de los remedios tradicionales eficaces. Aunque no hay estudios científicos que hayan evaluado directamente la eficacia de la sopa de pollo, existen suficientes observaciones y evidencias acumuladas durante muchos siglos que pueden avalarla. Las virtudes de la sopa ya eran conocidas por las medicina antiguas (babilónica, árabe, etc.). Generaciones y generaciones de pacientes y cuidadores han confiado en la sopa como remedio de numerosas enfermedades y padecimientos, sin necesidad de estudios clínicos.

Una cierta mala prensa de la sopa como remedio viene de la creencia de que es un “cuento de viejas” y del hecho de que en ocasiones se ha usado como símbolo de todos los remedios domésticos. Además, si bien puede haber una receta “básica” para la preparación de la sopa, existe una infinidad de variantes y variaciones, por lo que además de su flexibilidad, tiene el futuro asegurado.

Sería difícil realizar un estudio científico sobre la efectividad de la sopa como terapia. En primer lugar por el número de padecimientos que habría que estudiar; en segundo, por la gran variedad de fórmulas en cuanto a su composición y la dificultad de estandarización de sus ingredientes; y en tercero, porque no sería ético privar al grupo control (que no podría tomar sopa) de sus beneficios.

Las siete virtudes de la sopa

Este artículo y algunos de sus comentarios, sobre todo el tema de la sopa de pollo, lo del “cuento de viejas” y la esencialidad de la sopa, me trajo a la memoria un “romance” que decía mi abuela (Visitación), a quien se lo había transmitido su abuela (Dolores) y a esta su abuela (Melchora), y así sucesivamente. Un “romance” es un término puramente familiar para identificar esas muestras de sabiduría popular que en pocas palabras y muchas veces en rima, informan de muchas más cosas de las que pueda parecer a primera vista. El “romance” dice así:

“Siete virtudes tiene la sopa:

quita el frío, quita la gana,

hace comer, también digerir,

siempre agrada, nunca enfada y

pone la cara colorada”

Quita el frío. La sopa tomada en forma de líquido caliente, aumenta la temperatura del organismo, ya que desde el estómago se absorbe hacia la circulación sanguínea y a través de ella hacia todo el organismo.  

Quita la gana. Algunas recetas de sopa, con su gran variedad de ingredientes, pueden proporcionar una buena cantidad de calorías y nutrientes.

Hace comer. La sopa y el caldo son unos excelentes entrantes o primeros platos capaces de estimular el apetito y predisponer a una buena alimentación.

También digerir. En función de sus ingredientes, la sopa es beneficiosa para las personas enfermas, convalecientes, para niños y ancianos; en fin, para todos.

Siempre agrada. La sopa le gusta a todo el mundo (casi, creo recordar que a Mafalda no le gustaba) o al menos cualquiera es capaz de comerse una sopa con ingredientes de su gusto.

Nunca enfada. Desde la sopa más sencilla y con pocos ingredientes hasta la más elaborada, digna de un maestro cocinero, todos podemos encontrar un plato de sopa de nuestro gusto.

Pone la cara colorada. La vasodilatación sanguínea que produce la ingestión de un líquido caliente se refleja en la piel y estimula la rubicundez de la facies.

Además, la OMS pone de manifiesto que “los medicamentos esenciales son aquellos que satisfacen las necesidades sanitarias de la mayoría de la población; por tanto deben estar fácilmente disponibles en todo momento en cantidad suficiente y en la forma de administración apropiada, y a un precio que sea razonable para los individuos de la comunidad”.

No es difícil aceptar que la sopa es capaz de satisfacer estos requisitos. independientemente de que se pueda considerar que es un medicamento o no, lo que sí es la sopa, es ... esencial

Estoy convencido de que usted que nos lee sabe, conoce o ha oído alguna otra muestra de sabiduría popular sobre las virtudes y los beneficios de la sopa. Si es así y quiere hacernos llegar sus comentarios, háganoslos saber. En Medicina XXI estamos interesados en compartir la información.

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