Dietética y Nutrición

Adelgazantes naturales: quitosano

El quitosano es un producto natural cuyo origen se encuentra en las cutículas de varios crustáceos tales como langostas, cangrejos o camarones

En la actualidad se dispone de productos para el control del peso en cuya formulación se encuentran un complejo de ingredientes naturales, donde destaca el quitosano, un derivado del caparazón de crustáceos.

El mecanismo de acción de estos productos es básicamente similar al de adelgazantes reductores de lípidos como Xenical (orlistat): la enzima pancreática no consigue metabolizar las grasas, con lo que éstas son precipitadas y directamente eliminadas con las heces. Concretamente, el quitosano envuelve a modo de coraza las moléculas de grasa de los alimentos, de tal manera que la enzima pancreática intestinal no puede acceder a ellas y son eliminadas directamente por heces.

Una ventaja de estos productos naturales es que para conseguir su objetivo inhibidor de la absorción de grasas no necesitan invadir el torrente sanguíneo, lo que evita efectos secundarios.

Una ventaja de estos productos naturales es que para conseguir

 su objetivo inhibidor de la absorción de grasas no necesitan

 invadir el torrente sanguíneo, lo que evita efectos secundarios

De acuerdo con los estudios clínicos multicéntricos llevados a cabo en Roma y Milán por la Dirección General Hospitalaria del Ministerio de Sanidad italiano, un mes de tratamiento con qitosano y dieta libre consigue una reducción de tres kilos, equivalente a los que se logra con una dieta estricta de 1200 calorías. Pero si la administración de este fármaco se ve apoyada por un régimen hipocalórico (1200-1500 calorías diarias) la pérdida de peso en este caso se ve duplicada: en torno a 6-7 kilos de reducción mensual. Cabe destacar que tales reducciones son sólo de tejido adiposo y no de masa muscular.

Por último, las evaluaciones de colesterol plasmático en los grupos estudiados indican que la fibra de quitosano ayuda a normalizar los niveles de colesterol y triglicéridos, aportando posiblemente un incremento de colesterol HDL (colesterol bueno).

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